Artículos Fisioterapia y rehabilitación


Técnica Alexander, una herramienta extremadamente eficaz en la recuperación funcional

«Aprendiendo a usar la musculatura de una manera más eficiente podemos solucionar muchos de los problemas de movilidad y hasta algunas dolencias tanto físicas como mentales.»

"No puedo más que recomendar la Técnica Alexander como una extraordinariamente sofisticada forma de rehabilitación, o mejor dicho de reorganización de todo el equipo muscular y a través de éste de muchos otros órganos".

NIKOLAAS TIMBERGEN, premio Nobel de Medicina 1973 y alumno de la Técnica Alexander

A modo de ejemplo:

Cierta vez recibí la visita de un alumno. Me explicó que debido a un accidente había sufrido una intervención quirúrgica y le habían insertado una prótesis en la cabeza del fémur izquierdo. Después de la pertinente rehabilitación, el médico le advirtió que muy posiblemente, a la larga, se tendría que operar la rodilla derecha, justo la de la pierna opuesta a la que había sufrido la operación. El medico adujo que era una circunstancia bastante normal porque el cuerpo tendía a compensar el peso y parte de la carga que la pierna operada tenía que soportar se trasladaba a la pierna sana. Esto hacía que a la larga, la rodilla se pudiese lesionar también. El profesional lo argumentó como una fatalidad menor, como un efecto secundario de la operación. Prácticamente le vino a decir que más tarde o más temprano se volverían a ver… No le dio o no le supo dar una herramienta eficaz para prevenir ese posible desenlace.

En las circunstancias actuales, casi todas las personas que se hayan sometido a este tipo de operaciones tienden a desarrollar esta compensación que a la larga desemboca en una posterior operación. Cómo esto es así estadísticamente se da por hecho que ocurre y, cómo le ocurrió a ese médico, no se le da más importancia, simplemente ocurre.

Prevención y rehabilitación

La Técnica Alexander concibe el organismo como un todo. Siguiendo con el ejemplo anterior un profesor de Técnica Alexander no se pararía a mirar o analizar la movilidad o el bloqueo específico de la cadera operada o de la rodilla, sino que valoraría lo que técnicamente llamamos el “uso general del cuerpo”, es decir, cuales son los patrones erróneos de tensión que interfieren con la manera natural del movimiento del paciente: cómo y sobretodo “cuándo” desestabiliza su cuerpo, cuándo lo desequilibra, cuándo ejerce una excesiva presión sobre sus articulaciones o cuándo bloquea sus articulaciones y su respiración. El equilibrio es fundamental en este proceso. Cuanto mejor equilibrio corporal más rápida es la recuperación.

Es impresionante comprobar como la mayoría de nosotros somos incapaces de detectar las presiones que ejercemos sobre nuestro organismo hasta el punto que muchas personas dan por hecho que el dolor, la mala postura, la falta de energía o el malestar es inherente a nuestra vida…

Nuestro campo: los hábitos

El trabajo del profesor de Técnica Alexander consiste en ayudar al alumno a que empiece esta tarea apasionante de observar sus propios malos hábitos. Durante las clases el alumno se hace consciente de ellos y precisamente porque los trae a la conciencia y al conocimiento puede empezar a erradicarlos. En este proceso de “desagarrotamiento general” el cuerpo se reequilibra y los antiguos problemas de movilidad tienden a desaparecer. Nuestro alumno aprendería a usar su cuerpo desde la soltura y equilibrio y de esta manera compensaría debidamente su peso sobre las piernas, de manera que podría prevenir el ”efecto secundario” de la operación y sus consecuencias.

¿Una disciplina médica?

Los profesores de Técnica Alexander no estamos preparados para hacer diagnósticos médicos, pero sí estamos preparados para observar. Particularmente para observar la influencia del uso sobre el funcionamiento de los mecanismos posturales y de la respiración. Estamos capacitados para percibir cuando una persona está disminuyendo su estatura o aumentándola y podemos ayudar a cambiar las reacciones habituales asociadas a este uso. Cuando trabajamos con un alumno, podemos percibir inmediatamente cómo la persona utiliza su cuerpo. Lo que es más difícil es estar seguro de las consecuencias que este mal uso acarrea. A menudo es imposible decir con toda seguridad que un determinado dolor o síntoma es debido a una particular manera de usarse. Alexander tenía una enorme experiencia y capacidad de observación a la que recurrir y era muy bueno en esto. Pero claro, el uso es un elemento más en el proceso total de diagnóstico.

El médico necesita tener un conocimiento exhaustivo de la patología, de la naturaleza de la enfermedad en todos sus diferentes aspectos y manifestaciones. Debe tener en cuenta muchos factores para poder llegar a tener un cuadro total de causa y efecto. No sería realista esperar que un médico diera lecciones de Técnica Alexander, no tendría tiempo para ello y tiene otras cosas que hacer. Esperamos que a medida que pase el tiempo, más y más médicos incluirán en sus estudios lo que Alexander descubrió y demostró.

Pedagogía para la salud

Tenemos algo que ofrecer y compartir, algo que debería incluirse en el currículum de un médico: Descubrir el uso que hace el paciente de su cuerpo y cómo esto afecta a sus mecanismos posturales es una parte importante en el proceso de diagnóstico y facilitaría en gran manera la tarea y del médico, la del rehabilitador y la del fisioterapeuta.

Nuestro trabajo debe ser interpretado como un método educativo; un proceso que conlleva al mismo tiempo una reeducación física y mental y cuyo objetivo final es la enseñanza de una técnica práctica sobre cómo ayudarse a sí mismo. Esto, ciertamente, marca un nuevo enfoque en el campo de la educación física.